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martes, 8 de noviembre de 2016

"Tinker tray" y "loose parts" (método Reggio Emilia): qué son y cómo se usan

Hay algunos aspectos de la pedagogía Reggio Emilia que me parecen verdaderamente fascinantes. Se trata de un aprendizaje en el cual l@s niñ@s son l@s protagonistas de su aprendizaje.
En un aula Reggio, el ambiente es elegido con cura y diseñado para que l@s niñ@s se sientan inspirad@s para pensar y crear.
Además de la caja de luz, un material del cual hemos hablado AQUÍ, se usan muchos materiales naturales y cualquier otro material que pueda llamar la atención de l@s peques, a nivel visual y táctil. 
El orden y la belleza son fundamentales en el método Reggio Emilia, así que es importante organizar los materiales para que representen una invitación a explorar, jugar y crear.
Así que es necesaria una bandeja, posiblemente de madera, con varios compartimentos. Yo he preferido una caja porque me parece mucho más práctica. 
La he elegido porque tiene bastante espacio para organizar distintos tipos de materiales y además tiene tapa, así que se puede guardar perfectamente.
Esas bandejas de "piezas sueltas" (en inglés "loose parts") están pensadas para quedarse a disposición de l@s niñ@s e ir evolviendo con el tiempo, añadiendo nuevos materiales, siguiendo sus intereses.
Ramitas, piedras multicolor, conchas marinas, pepitas de cristal, botones, corchos, trozos de tela, discos de madera, hilos de lana, pompones...cualquier objeto puede ser útil. 
Las dimensiones de los objetos propuestos variarán según la edad de l@s peques, pero se trata de una actividad que necesita supervisión por parte de una persona adulta.

¿Cuáles son las razones para usar una "tinker tray" (que en español podríamos llamar "bandeja creativa", pero se aceptan sugerencias)?
  1. Fomenta la independencia. Una persona adulta, al ver una bandeja de este tipo, suele pensar en el potencial desorden que se puede genera, mientras para un/a niñ/a representa un mundo de posibilidades. Sus ojos se iluminan y por su mente empiezan a pasar muchas ideas.
  2. Fomenta la capacidad de solucionar problemas. L@s peques tienen la oportunidad de explorar los materiales y de experimentar nuevas maneras de usarlos.
  3. Fomenta la creatividad y la toma de decisiones. Con tantas opciones, l@s niñ@s se ven obligados a elegir qué quieren usar y con qué objetivo.
  4. Permite conocer materiales nuevos e interesantes. Es una buena ocasión para introducir nuevos materiales que les asombren.
Una vez que la caja está lista, hay muchas manera de usarla.
Por ejemplo, se pueden crear mandalas o utilizar un espejo, lo que es muy sugestivo, ya que el espejo es una actividad en sí misma.
No existe una manera correcta o incorrecta de usar estos materiales porque dejan mucho espacio a la imaginación y la creatividad de cada uno.
Si tienes miedo a que tu peque tire los objetos al suelo, puedes poner una manta o una sábana en el suelo o hacer estas actividades directamente en el suelo.
También es importante explicarle que se trata de objetos especiales que hay que cuidar, como el resto de los materiales usados en el aula o en casa, y reponer tras el uso.


Propuestas de actividades con la "tinker tray":
  1. Hacer un collage. Es una actividad básica que se puede realizar sobre papel, cartón o lienzo; basta usar un poco de pegamento.
  2. Hacer un autoretrato. Tras observarse en el espejo y nombrar las distintas parte de la cara, el/la niño/a elegirá el material para reproducir su cara. Para representar la cara, puede usarse cualquier objeto plano de forma redonda o se puede dibujar el contorno del rostro en una hoja.
  3. Usar un marco para crear un cuadro, permanente (usando una hoja de papel) o temporal.
  4. Crear una casa. Se pueden añadir cajitas de cartón para hacerla en tres dimensiones.
  5. Crear un mandala. Una actividad relajante, que fomenta el concentración y la creatividad.
  6. Crear un mapa del tesoro. Tras dibujar un mapa o en un mapa ya existente, usar algunos materiales para marcar los lugares principales.
  7. Repetir un patrón.
  8. Decorar un dibujo o una foto.
  9. Seguir trazos de pre-escritura dibujados en una hoja.
  10. Escribir su propio nombre.
  11. Reproducir formas geométricas. 
  12. Juego libre. Probablemente el uso más importante, ya que deja al niño/a libertad de buscar su propia expresión artística, única y orginal. En la foto aquí abajo Anna Laura me está explicando lo que representa su composición: la boda de mamá y papá.  


    Si quieres crear tu "tinker tray", puedes adquirir los materiales en los siguientes enlaces:

2 comentarios:

  1. muy interesante, tenemos en casa algunas de estas piezas pequeñas y no tenia muy claro como ponerlas para que mi peque jugara con ellas, me encanta la idea de la caja!

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  2. Me encanta la pedagogía de Reggio Emilia. La estudié por alto el año pasado y me quedé con ganas de profundizar más.
    Por cierto, se presentó su candidatura a los Premios Princesa de Asturias. Yo la voté, pero por desgracia no obtuvo los votos necesarios.
    Muchísimas gracias por tus siempre acertadas publicaciones.

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